Corporate Branding

“Parece que hoy día la fidelidad sólo se encuentra en equipos de sonido”. Corporate Branding o cómo fidelizar clientes.

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“Parece que hoy día la fidelidad sólo se encuentra en equipos de sonido”.  Corporate Branding o cómo fidelizar clientes.

    Es aquí donde encontramos el factor definitivo que convertirá su firma en la preferida por el cliente. Para captar su preferencia ya no basta con actuar en los nuevos medios sociales, no basta con tener presencia en todo tipo de directorios. El cliente busca algo más. Algo PERSONAL. Una vez superado el proceso de posicionamiento, debemos ahora provocar en el cliente la necesidad de no querer marcharse.

1. Crear costes emocionales de salida:

    La firma adquiere en este aspecto un lado más informal, más cercano. El cliente trata con alguno de nuestros profesionales y este trato crea lazos. Nuestros abogados deben entender que el cliente saldrá más o menos contento en función del trato que él otorgue y, sin dejar de lado que son ellos los representantes de la firma en ese momento y que el cliente no les pertenece, deben dar mucho de sus dotes comerciales personales para crear vínculos emocionales El trato amable, cordial y preocupado, asumiendo los problemas del consumidor como propios, hacen sin lugar a dudas que nuestro cliente quede satisfecho.

    Estudios recientes, realizados por la Harvard Business Review relativos a las preferencias del consumidor en el sector servicios, revelan que los clientes se decantan por una determinada empresa y no por otra según; la obtención de un buen resultado en un 24% de los casos, por las instalaciones donde se realizó el servicio en un 10% y por el trato dispensado en un 66%.

2. Empatía:

    Entendemos en este punto como fundamentales dos actividades. Las reuniones personales y los recordatorios.

     La primera de ellas no merece mucha explicación; el cliente al acudir a la firma es tratado y asesorado por uno de nuestros profesionales, el cual escucha, atiende y propone soluciones. Si se cuida este proceso el cliente sale reforzado y su relación con aquél que lo atendió queda estrechada.

    El segundo merece mayor atención por su efectividad demostrada. Si ese profesional se adelanta a las consultas del cliente, si le mantiene periódicamente informado de cuantas situaciones sean relevantes para su asunto, si está atento a los cambios legislativos; el cliente percibe que su preocupación es importante para el que la debe solucionar. Y si se siente atendido, nunca querrá alejarse de esa situación de confort.

    Es el conocido MIEDO AL CAMBIO; miedo a no encontrar en otra firma lo que la anterior le brindaba, y este miedo conllevará dos situaciones; la primera de ellas será la permanencia, la segunda será poder tener más flexibilidad en las tarifas puesto que el cliente ligado emocionalmente soporta precios más altos si la contraprestación es excelente.

    Por ello citábamos al principio de nuestra entrada a Woody Allen, entendiendo que la fidelidad de los clientes es un camino difícil y una meta complicada, pero como meta que es, no podemos parar en el intento. Los clientes al fin y al cabo son personas, como tú o como yo, que buscan efectividad y buen trato al menor coste posible. Si conseguimos transmitir algo más que un buen resultado, la conexión, el vínculo, quedará completado y con ello nuestro ÉXITO y su PREFERENCIA.

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